El chupete es uno de los grandes aliados durante los primeros meses de vida. Calma, ayuda a conciliar el sueño y satisface el reflejo natural de succión del bebé. Sin embargo, también es normal que surjan dudas: ¿afecta el chupete a los dientes?, ¿puede alterar la mordida?, ¿cuándo conviene retirarlo?
Conocer cómo influye el uso del chupete en la salud bucodental infantil te ayudará a tomar decisiones informadas para cuidar la sonrisa de tu peque.
¿Cómo influye el chupete en el desarrollo dental?
Durante los primeros años, la boca del niño está en pleno desarrollo. El uso del chupete no es perjudicial por sí mismo, siempre que se emplee de forma adecuada y durante un tiempo limitado. Los problemas aparecen cuando el hábito se prolonga más allá de lo recomendable o cuando el chupete no es el adecuado.
Entre los efectos más comunes de un uso prolongado destacan:
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Mordida abierta anterior, donde los dientes superiores e inferiores no llegan a tocarse al cerrar la boca.
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Mordida cruzada, cuando los dientes superiores encajan por dentro de los inferiores.
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Alteraciones en la posición de los dientes, que pueden requerir corrección ortodóncica más adelante.
La buena noticia es que muchas de estas alteraciones son reversibles si se retira el chupete a tiempo.
¿Hasta qué edad es seguro usar chupete?
Puede usarse sin riesgo significativo hasta los dos años. A partir de esa edad, el riesgo de alteraciones dentales aumenta, especialmente si el uso es continuo (día y noche). Entre los dos y tres años es el momento ideal para iniciar una retirada progresiva. Si el niño deja el chupete antes de los cuatro años, lo más habitual es que la mordida se autocorrija de forma natural.
A veces se piensa que el chupete es peor que chuparse el dedo, pero en realidad ocurre lo contrario. El chupete es un hábito más fácil de controlar y eliminar que la succión digital, que suele ser más persistente y perjudicial para la mordida. En cuanto a las caries, el chupete en sí no las causa. El problema aparece cuando se endulza para crear apego por parte del peque, no se limpia adecuadamente o se combina con una higiene oral deficiente una vez erupcionan los primeros dientes. Desde la salida del primer diente, es fundamental limpiar la boca del bebé a diario, incluso antes de que tenga dientes visibles.
Otros factores que perjudican la salud dental de los niños
Más allá del uso del chupete, existen rutinas que sí perjudican especialmente el crecimiento dental infantil; destacan la dieta alta en azúcares y ácidos, los malos hábitos orales como respirar por la boca o morder objetos que alteran la mandíbula; mala higiene; y el bruxismo, lo que afecta al desarrollo craneofacial y la alineación de los dientes, causando problemas a largo plazo.